viernes, 18 de agosto de 2017

¿Cuándo y dónde lo dijo Martí?



.Orlando Guevara Núñez

Patria es humanidad. Uno de los legados más universales de José Martí. Aparece en un trabajo publicado en el periódico Patria, el 26 de enero de 1895, titulado    “La Revista literaria dominicense”.  “Cada cual se ha de poner, en la obra del mundo, a lo que tiene de más cerca, no porque lo suyo sea, por ser suyo, superior a lo ajeno y más fino o virtuoso, sino porque el influjo del hombre se ejerce mejor y más naturalmente en aquello que conoce, y de donde le viene inmediata pena o gusto; y ese repartimiento de la labor humana, y no más, es el verdadero e inexpugnable concepto de la patria.”
“Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer; y ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se dé a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz y del Sol no se sale. Patria es eso”.
Este pensamiento martiano está muy relacionado con Santiago de Cuba. Y es que Martí lo escribe sobre un patriota e intelectual dominicano, Manuel de Jesús Peña, residente entonces en esta ciudad.
En Santiago de Cuba vive ahora, en inseguro refugio, el dominicano Manuel de Jesús Peña (...) Hombre de veras, porque sacó la honra salva de la tentación del mundo.(…) El anciano Peña quiere que le conozcan mejor el país en que nació, y en el que los cubanos se ven como en casa propia, porque ambas sangres han corrido juntas contra el mismo tirano; y a ese fin publicará en Santiago la Revista Literaria Dominicense que ya todos encomian y saludan”.(…)
Este  hombre admirado por José Martí, en la guerra de 1868 alcanzó los grados de coronel del Ejército Libertador cubano; regresó a su país y se estableció de nuevo en Cuba en 1907. Dejó una larga y rica obra literaria. Falleció en La Habana, el 2 de agosto de 1915.
Armando Hart Dávalos destacado combatiente e intelectual cubano, valoró así la  trascendencia del  legado  martiano sobre el concepto de patria.
“Cuba posee, en el legado martiano, la llave maestra para ayudar a salvar el mundo de una catástrofe de impredecibles consecuencias para toda la humanidad. No perdamos nunca la paciencia ni la inteligencia para promover el pensamiento martiano orientado hacia el compromiso de Patria es Humanidad. Es nuestra familia, la familia humana, la que reclama ese compromiso de honor”.

jueves, 17 de agosto de 2017

Y razón tuvo Fidel




.Orlando Guevara Núñez

Hoy estuve leyendo  la entrevista realizada al Comandante en Jefe Fidel Castro, los días  9 y 10 de  mayo  de 1991, por la directora del semanario mexicano ¡Siempre!, Beatriz Pagés Rebollar. Fueron varios los temas abordados en las siete horas de trabajo que duró el encuentro dividido en dos sesiones.
Es extraordinaria la vigencia de las respuestas de Fidel, aún después de un proceso tan cambiante en el contexto internacional.
Pero escojo, en esta ocasión, solo parte de un tema actual: el diferendo entre Cuba y los Estados Unidos y la posibilidad de futuras relaciones.

Beatriz Pagés.-  Las relaciones Cuba-Estados Unidos, ¿cómo podrían disminuir las tensiones con Estados Unidos sin que Cuba tuviera que claudicar a sus principios?

Fidel Castro.-
" En las actuales circunstancias, considero muy difícil que pueda disminuir la hostilidad de Estados Unidos hacia nosotros.  Solo el transcurso del tiempo puede hacerlo posible, solo cuando vean la cantidad de heroísmo que hay en nuestro pueblo, solo cuando sepan respetar la capacidad heroica de nuestro pueblo.  Va a depender mucho de nosotros, de nuestra capacidad de resistir las dificultades económicas, de nuestra capacidad de frustrar las esperanzas de que la Revolución se derrumbe, de la capacidad de defender el país si en algún momento intentan destruir por la fuerza la Revolución; creo que solo entonces ellos serían capaces de reflexionar en estos términos, cosa muy difícil ahora cuando están poseídos por un espíritu triunfalista muy grande, cuando hablan del orden norteamericano por mil años y cuando saben que Cuba ha mantenido con mucha valentía y mucha firmeza sus principios, y que los mantiene.  Es muy difícil que ellos sean capaces del mínimo de honradez que haría falta para respetar, como debieran respetar, a un país como Cuba, un país digno de respeto y digno, incluso, de admiración, porque, ¿cuántos adversarios ha encontrado como nosotros?"

"¿Y qué peligro significa Cuba para Estados Unidos?  Hoy no hay campo socialista, hoy no pueden alegar la seguridad de Estados Unidos amenazada, todo ese tipo de fantasías, tonterías, idioteces que dijeron; solo hay un problema de prepotencia, de hegemonía y de incapacidad de admitir que haya alguien que se les oponga, en un mundo donde están muy acostumbrados a que casi todo el mundo los obedezca.
Por eso no sería realista pensar en que exista una posibilidad de que ellos estén dispuestos a disminuir las tensiones con nosotros, a cesar en su hostilidad sin que Cuba haga concesiones de principios, y hacer concesiones de principios es renunciar a la Revolución, renunciar a la independencia, renunciar a todo, para qué serviría".

"Y los conocemos demasiado bien.  Tú les haces la menor concesión y te exigen otras, otras y otras.  Conocemos la mentalidad imperialista, la psicología imperialista, la historia de ese país, no solo por lo que hemos visto en nosotros, sino por lo que hemos visto que han hecho con otros países y en otras circunstancias.  El imperialismo es el imperialismo, ese carácter no se cambia por generación espontánea, al contrario, más bien tiende a reafirmarse".
Razón tuvo Fidel. Porque el imperialismo mantiene su prepotencia y la misma aspiración de destruir a la Revolución cubana. Y los principios de la Revolución siguen siendo los mismos.

¡Morir por la Patria es vivir!




.Orlando Guevara Núñez


Aquí, en Santiago de Cuba, a poca distancia del cementerio de Santa Ifigenia, donde se atesoran sus restos, fue fusilado por el ejército colonial español, el 17 de agosto de 1870, el Mayor General del Ejército Libertador Cubano, Pedro Figueredo Cisneros (Perucho) autor de nuestro  Himno Nacional.
Abogado, poeta, músico y patriota, Perucho formó parte, junto a Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo Osorio, del Comité Revolucionario que en Bayamo apoyó el levantamiento de Carlos Manuel de Céspedes, el 10 de octubre de 1868, en el ingenio La Demajagua, primera gran gesta independentista cubana contra el colonialismo hispano.

Su vertical posición independentista, se puso de manifiesto cuando expresó su decisión de unirse a Carlos Manuel de Céspedes y marchar con él a la gloria o al cadalso. En la ciudad de Bayamo, montado sobre su caballo y en medio del fragor de la lucha, escribió las notas del Himno Nacional Cubano, estrenado el 20 de octubre de 1868 y el cual proclama que “Vivir en cadenas es vivir en afrenta y oprobio sumido” y que “Morir por la Patria es vivir”.

Luego del incendio de Bayamo- ciudad incinerada por los patriotas antes que entregarla al poder colonial español- Perucho Figueredo marchó a la manigua. Allí enfermó de tifus y las lesiones en los pies le impedían caminar. En esas condiciones fue hecho prisionero y conducido luego a Santiago  de Cuba, donde fue juzgado, sancionado a pena de muerte y fusilado pocos días después de su apresamiento.

Recoge la historia que las autoridades españolas, para mancillar el honor del patriota, como él no podía caminar, lo condujeron hasta el lugar del fusilamiento montado en un asno. A tal ofensa, Perucho respondió diciendo que no era el primer patriota que montaba en ese tipo de cabalgadura.

Antes de la ejecución, las autoridades coloniales, desconociendo los valores de Perucho, le propusieron perdonarle la vida si hacía dejación de la lucha, lo cual fue rechazado con hidalguía por el insigne cubano, quien expresó que sentía la muerte “Sólo por no poder gozar con mis hermanos la gloriosa obra redentora que había imaginado y que se encuentra ya en sus comienzos. Y una sentencia suya fue confirmada por la historia: ¡España ha perdido a Cuba!.

¡Morir por la Patria es vivir!, expresó en sus últimos instantes de existencia el patriota. Esas palabras, lejos de perecer acribilladas por las balas de los enemigos, resurgió con mayor fuerza y se multiplicó en los campos de batalla, como símbolo de una decisión que, generación tras generación, se hizo patrimonio de los cubanos hasta su libertad definitiva y adquiere hoy mayor dimensión ante las actuales amenazas, esta vez contra un enemigo más brutal y traicionero que trata por cualquier medio de destruirnos: el imperialismo norteamericano.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Partido Comunista de Cuba: El alma de la Revolución





.Orlando Guevara Núñez


Las ideas políticas orientadas hacia el socialismo, comenzaron a fraguarse en Cuba en la última década del siglo XIX. En febrero de 1899, luego de la instauración de un gobierno interventor de los Estados Unidos, Diego Vicente Tejera, Nacido en Santiago de Cuba, en 1848, creó en La Habana  el Partido Socialista Cubano,  (PSC) con una efímera existencia que no llegó al medio año. Ese intento, esta vez con el nombre de Partido Popular, se repetiría en el 1900, también con resultados infructuosos.
Ya en 1894, con experiencia de la lucha, tanto en el plano nacional como internacional, Diego Vicente Tejera comparte con José Martí y Carlos Baliño los quehaceres de la propaganda revolucionaria, llegando a figurar entre los redactores del periódico Patria.
En su base programática, el PSC proclamó   que “La tarea principal del pueblo, agrupado en ese organismo,   bajo la conducción de los trabajadores, es la de construir una verdadera república y no reproducir la repugnante imagen de la colonia antigua (...) bajo los pliegues de la bandera interventora, e impedir que esa gentecilla culta anule  el derecho de los cubanos a la independencia”.
Este ilustre cubano murió  el 5 de noviembre de 1903.  Se le considera  junto a Carlos Baliño y Agustín Martín Veloz (Martinillo), dirigente comunista  de Manzanillo, entre los más destacados  cubanos que en los inicios de la neocolonia contribuyeron a la organización y educación política de los trabajadores cubanos.

El patriota Carlos Baliño López , quien nació  en Guanajay,  el 13 de febrero de 1848, continuó sus empeños por la difusión de las ideas socialistas en Cuba. Había participado, junto a José Martí, en la fundación del Partido Revolucionario Cubano y era un ferviente seguidor de los postulados martianos.
En 1903, funda el Club de Propaganda Socialista de La Habana, cuyos integrantes, junto a otros dirigentes obreros, crearon, al año siguiente, el Partido Obrero de Cuba.
En su órgano de prensa, se escribiría sobre este organismo: “Si el programa íntegro del Partido Obrero se realizase mañana mismo, el sistema de explotación capitalista quedaría en pie y duraría muy poco el bienestar transitorio obtenido con esas reformas”. Se planteaba, además, que “La única solución para los problemas de la clase trabajadora,  es  la conquista del poder y la socialización de los medios de producción”.  Siendo así, se hizo la propuesta de que “ El  Partido Obrero adopte el programa y despliegue al viento la bandera del socialismo”.  Ese organismo pasó a nombrarse, a fines de 1905, Partido Obrero Socialista de Cuba.
Ese mismo año, Carlos Baliño expone con meridiana claridad sus ideas socialista, al afirmar que el socialismo   “El único capaz de moralizar las costumbres y las ideas, haciendo que la sociedad descanse sobre las bases de la absoluta y eterna justicia”.  Y en cuanto a los métodos de lucha, fija su criterio de que  “La huelga justa, oportuna y necesaria es un arma que todavía no puede desechar el obrero, pero creer que el gremio  y la huelga pueden librarlo de la explotación y la miseria, sería una ilusión […]. Nada que deje en pie el sistema de explotación capitalista y el asalariado puede impedir la miseria de las masas. Es, pues, indispensable una transformación completa en el sistema de producir y de distribuir, y a ese fin se dirige el socialismo”.
 Al crearse, en marzo de 1923, la primera Agrupación Comunista, entre sus fundadores estaba Carlos Baliño.  Luego, en agosto de 1925, fue fundador, junto a Julio Antonio Mella y otros destacados revolucionarios, del  primer Partido Comunista de Cuba.  Su fallecimiento se produjo el 18 de junio de 1926.
La muerte de Baliño, sin embargo, no significó un retroceso en las ideas socialistas, porque éstas habían ya fructificado en muchos dirigentes, quienes, en medio de muy difíciles condiciones, las llevaban a las masas.
Julio Antonio Mella  retomó la esencia del pensamiento radical martiano y la unió con las ideas del marxismo- leninismo para elaborar un programa dirigido a la conquista de la libertad e independencia de Cuba.
Entre los años 1923 y 1925, existían en el país varias agrupaciones comunistas, como fueron  la Agrupación Comunista de La Habana,  primera en crearse; además, las de Guanabacoa, Manzanillo, Media Luna, Palma Soriano, Guantánamo y San Antonio de los Baños, entre otras. Con representaciones de éstas, los días 16 y 17 de agosto de 1925, tuvo lugar el Congreso Constituyente del Partido Comunista de Cuba. Por  penurias económicas, a este evento no asistieron los representantes de Manzanillo, siendo representados por Julio Antonio Mella y el líder obrero Alejandro Barreiro.
En esa ocasión, para el cargo de Secretario General del Partido, fue electo el  líder obrero y maestro, de origen canario, José Miguel Pérez, quien poco después sería deportado a España por la sangrienta tiranía de Gerardo Machado.
Una lección sobre la falsedad de la democracia capitalista y el pluripartidismo, ocurrió luego de la fundación del Partido Comunista de Cuba, pues sólo a 15 días de ese acontecimiento, este organismo tuvo que pasar a la clandestinidad.  Además de la deportación de su Secretario General, calificado de “extranjero indeseable”, Julio Antonio Mella, sobre quien pesaba un intento de asesinato, tuvo que marchar hacia México, donde fue acribillado a balazos por orden del dictador Machado, el 29 de enero de 1929

No puede dejar de mencionarse un nombre entre estos luchadores: Rubén Martínez Villena, quien condujo la lucha obrera y comunista hasta su muerte, el 16 de enero de 1934. Y otros muchos,  entre ellos Fabio Grobart, Juan Marinello, Blas Roca,  Carlos Rafael Rodríguez, Lázaro Peña, Jesús Menéndez. El nombre de todos, podría resumirse en uno solo: ¡Comunistas!

Así surgió el Partido Comunista de Cuba, antecedente del que tenemos hoy.
Ardua, llena de escollos, fue  su labor,  la mayor parte del tiempo sumergido en la clandestinidad, perseguidos, apresados y asesinados muchos de sus líderes.
Hasta que el triunfo revolucionario del 1ro. de enero de 1959, al barrer la estructuras capitalistas y emprender el rumbo socialista, creó las condiciones para que los sueños aquellos luchadores pudieran convertirse en realidad.
La verdadera unidad, imprescindible para el éxito de la lucha en todos los momentos, se comenzó a forjar desde los duros días de la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista. Su artífice indiscutible, el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Vendrían luego,  después de la victoria de Playa Girón, la unión de las principales organizaciones que habían derrotado a la tiranía. Primero las Organizaciones Revolucionarias Integradas, (ORI); después, el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) y finalmente, el 3 de octubre de 1965, el Partido Comunista de Cuba, el Partido de Fidel, de Raúl, el Partido de todos los cubanos.